sábado 29 de noviembre de 2008

Llegaste a mí...

(Lo prometido es deuda)

Filtrando la luz como un tibio rayo de sol,
Al expirar la tarde llegaste, llegaste a mi cuando no te esperaba.
Y mi corazón acostumbrado, estaba sordo a las sensaciones que yacían olvidadas,
Y llegaste…
Quisiste saber asomándote en mi interior, tratando de encontrar lo que buscabas,
Y me hallaste…
Los sueños de amor que parecían dormidos ante un ocaso irremediable,
Condenados a un letargo obligado, despertaron ante la claridad de tu presencia.
Mi esencia absoluta, la inmensidad de mi alma,
La fuerza de mi corazón, las promesas nunca hechas,
Las palabras bellas, la esperanza más profunda,
El deseo postergado, la fe más intensa, todo en mi ha cambiado,
Como cambia la luna de gris a plateada,
Eres tu quien ahora se adueña de mi vida toda,
De mis sueños todos.
Es a ti a quien me entrego en estos días de agonía,
Donde no te tengo, para compartir en ti mi alegría,
De tenerte aquí inmersa en mi vida.
Estremecida con mis ansias buscándote en los claros de la luna
Y te besan, y es la misma luna quien te entrega aquellos besos, que perdí
Que me duelen, que recuerdo, que nunca olvido.
Lo sentí, te perdí…
Por irremediable mi locura, mi torpeza,
Me sentía adormecida, en aquel momento
Quizás un poco suicida…