domingo, 26 de octubre de 2008

Cuento corto : RANCIANDO

Por la noche el soplo asqueroso de los difuntos untados en licor, de los ojos deformados de amor,
De aquel amor, que mas de una noche no dura, donde putas disfrazadas de blanco, se parecen a ti, en tus labios, miran por debajo, ansiando el destino de tu bolsillo, un copetito? No, por favor no, Dijo el transeúnte…
Siguió paseando por la noche encerrada y rodeada de cortesanas, paseo de nuevo, miro cada rostro a contra luz, buscando una puta que lo satisfaga, solo como él lo quisiera, pero las putas baratas que encontraba antes ya no estaban, solo existían nuevas, que ponían condiciones y además muy altos valores…
Transeúnte aun paseando, mirando, observando después del trabajo… pero muy pronto guiño el ojo, a una señorita, ¿qué señorita? Pensó, solo manifestó una exclamación, metiendo la mano al bolsillo, pregunto, usted qué valor tiene, mi puta fina? Bueno… depende del trabajo señor, respondió la dama con un tono libidinoso, entonces transeúnte contesto, sacando la billetera, ¿será muy alto su valor si solo pido el tono de su voz?