sensación inerte al verte, al romper el silencio del corazón y saber de estribor quien cometió el verdadero error…
De él que me matare una y mil veces, cayendo al vacío gritando quien fue el verdadero ángel negro en mi vida, y romper en sangre las palabras corrosivas que podría volver a decirlas en la nebulosa de la noche, de nada me arrepentiría…
Conocí la serpiente que enveneno de momentos mi cerebro, que envolvió mi cuello de gusano suavemente para luego aprisionarlo, dejarlo, matarlo…
Serán solo ecos las toxinas, que así como entraron en los poros volverán a salir por ellos, una dosis de morfina no será suficiente para adormecer los días/la vida,
Y la inyección de heroína aun no se encuentra lista, revalsa la gota por la aguja,
que da en el pecho, aniquilándome…
Sentiré el viento aniquilador, el sol penetrante, los ojos malditos de la mirada directa,
De los besos que fueron, que no serán mas. Y digo nada mas.
No soportaría un exceso de heroína, además el peligro de filtrar aire en las venas siempre esta latente, y creo que un caracol hambriento soportaría mas golpes que yo…
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